Letras desesperadas

Leer y viajar, estas dos aficiones han motivado a un grupo de socios a combatir el pronóstico de la muerte del papel con “literatura desesperada”. Texto publicado el 6 de abril de 2015 en Entreparéntesis.

Secundaria
Foto: Ángel Plascencia

Hace casi 10 años leí El año de la muerte de Ricardo Reis de José Saramago, el mismo libro que ahora lee Corey Eastwood, uno de los dueños de Desparate Literature, luego de su visita a Lisboa, Portugal. No fue hasta hace un par de meses en que visité por primera vez la misma ciudad, que es donde se desarrolla la novela. Es curioso tratar de recordar algo que en realidad no conoces, pero en aquel entonces imaginaba los callejones por los que el personaje de Saramago se perdía hasta desvanecerse con el espíritu de Fernando Pessoa. Ahora que trato de recordar la novela, la ciudad se superpone. Tanto en Lisboa como en el libro es fácil perderse: lo que más me gusta de leer y viajar. Estas dos aficiones han motivado a un grupo de socios –entre los que está Eastwood– en su mayoría neoyorquinos, a combatir el pronóstico de la muerte del papel con “literatura desesperada”, y a importar libros del otro lado del mundo a Madrid, España y Santorini, Grecia.

Desperate Literature, una pequeña librería a la vuelta del Teatro Real de Madrid, en el número 13 de la calle Campomanes, vende libros en inglés en la capital de España, donde solo un 15% de su población –según el estudio de 2012 Europeos y sus idiomas, de la Comisión Europea– lee en el idioma que predomina en sus títulos; es una empresa aventurada que se instaló en el local de otra librería multilingüe que quebró el año pasado. Pero Corey Eastwood y sus socios, Craig Walzer y Michael MacCanne, no solo ven un negocio en su librería: Eastwood la considera un punto de encuentro, un espacio de intercambio, un lugar para estar rodeado de libros y “poder hablar con alguien interesante”.

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Foto: Ángel Plascencia

Eastwood tiene 34 años, es un escritor de Brooklyn y representa la segunda generación de su familia en dedicarse a la venta de libros usados, pero está consciente de que tanto él como sus socios podrían ser parte de la última.

El neoyorkino forma parte de un grupo de libreros itinerantes que son dueños de tres librerías en Nueva York, una en la isla Santorini y ésta más en Madrid; empezaron en las calles de Nueva York pero con el tiempo y sus viajes por el mundo han decidió expandir sus proyectos del otro lado del Atlántico. En Grecia el peculiar y nostálgico modelo de negocio llevó al socio de Eastwood en Desperate Literature a dar la conferencia Mentiras ingeniosas y estantes de ficción en TED Talks Atenas, sobre Atlantis Books, la librería en la isla Santorini que se sostiene exitosamente a pesar del pesimismo en la industria.

Desperate Literature fue el punto de encuentro con Eastwood, donde intercambiamos títulos de libros, recordamos a José Saramago, Orhan Pamuk y las calles de Lisboa. Aunque habla poco español, varios de los autores que admira escriben en este idioma: Javier Marías, Enrique Vila-Matas y Roberto Bolaño. El librero me recomendó Something I’ve Been Meaning to Tell You de la premio nobel, Alice Munro.

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Corey Eastwood en su librería de Madrid. Foto: Ángel Plascencia

Pregunta. ¿Cómo cree que los libros digitales están afectando a negocios como el suyo?

Respuesta. Muchos vendedores de libros con los que he hablado son muy pesimistas acerca del futuro del comercio de libros, yo no sé, pero temo que quizá somos la última generación de gente que se gane la vida vendiendo libros. Me gusta pensar que la gente seguirá amando los libros, que seguirá queriendo esa experiencia táctil y física de abrir un libro. Pero,no lo sé, tal vez todo este mundo de libros usados dejará de existir como lo conocemos.

P. ¿Cuál es el concepto detrás de Desperate Literature?

R. Venimos de una tradición de librerías internacionales en Europa, supongo que de alguna manera estamos inspirados en la librería parisina Shakespeare and Company y por la librería de Craig Walzer en Grecia, Atlantis Books.

P. ¿Cuál es esta tradición de librerías que menciona?

R. El modelo más famoso es el de Shakespeare and Company que era de George Withman. Sylvia Beach era una amiga del escritor, James Joyce, y otros que vivían en París en aquel tiempo, juntos abrieron una librería y esa tienda fue cerrada, años después la empezó otra vez Withman, no recuerdo si en los 50 o 60, y era básicamente un sitio para escritores y artistas. Ellos de verdad construyeron una comunidad literaria. Este lugar tiene un apartamento atrás pero no es el mismo modelo, la gente solo viene aquí aleatoriamente, trabaja y duerme.

Siempre que encuentro librerías veo que son sitios muy agradables en sus comunidades, esa es un poco la idea de Desperate Literature: que la gente que visita Madrid o la que es de aquí pueda venir a este lugar a encontrar algo interesante, y además tener una conversación con la persona encargada o con otros clientes.

P. ¿Qué tipo de libros vende?

R. Tenemos un 60% en inglés, 25% en español y 15% francés. Principalmente es inglés, literatura en inglés, ficción. Tenemos una buena selección de ficción y varias categorías de libros: filosofía, memorias, viajes, pero principalmente muy buena literatura en inglés. Nuestra sección de poesía está por mejorar.

P. ¿Compra los libros en Nueva York?

R. Sí, el 95% de los libros en inglés vienen de Nueva York, voy a diferentes ventas de librerías, recibimos donaciones. También hay ventas en Nueva York entre vendedores, donde los libros se dan muy baratos, este tipo de ventas las hacemos casi exclusivamente en las mañanas. Mi madre está en esto también, ella es una vendedora de libros, así que sale temprano en la mañana y compra libros, y yo hago lo mismo.

P. ¿Por qué decidió abrir una librería en Madrid?

R. Para serte honesto fue un poco random. En 2014 yo estaba en Grecia trabajando en la librería de Craig Walzer y recibí un correo de un amigo de Nueva York que es un cantante de ópera que se presentó en el Teatro Real de Madrid, en la producción de Brokeback Mountain. Él estaba aquí en Madrid y vio que la librería Petra –una librería multilingüe qué es la encarnación previa de Desperate Literature– estaba en venta, él es un vecino de mi tienda en Brooklyn, Nueva York, y sabía que tanto Craig como yo somos vendedores de libros y que nos gusta vivir fuera de los Estados Unidos, me contactó y me lo dijo, y fue de nuevo coincidencia que Craig había pasado un tiempo en Madrid y le gustó la ciudad, en ese punto añadimos a otro socio: mi buen amigo, Michael McCanne, que habla español y estaba interesado en dejar Nueva York. Los tres nos reunimos y decidimos llevar a cabo el negocio.

Tenemos varias librerías en Nueva York, tenemos dos en Brooklyn: Human Relations y Book Thug Nation, y —aunque es parte de un colectivo más grande de vendedores— acabamos de abrir una en Queens, Nueva York: Octopus, esa es un café también.

P. ¿Cómo va el negocio en Madrid?

R. Aquí no está yendo bien, está yendo un poco mejor que cuando abrimos pero debemos seguir creciendo. Las cosas están muy bien en Grecia, para Craig Walzer.

P. En España pocas personas leen en inglés, ¿lo ve cómo un obstáculo para Desperate Literature?

R. Pues la verdad he estado sorprendido de la cantidad de libros para niños que vendemos en Madrid. En Nueva York realmente no es nuestro enfoque pero aquí la gente realmente quiere que sus hijos aprendan inglés, y de hecho en Nueva York pasa algo curioso: dada la gran población latina que hay en los Estados Unidos algunos americanos están ahora enseñando español a sus hijos, entonces también estamos vendiendo libros en español en Nueva York. Me gusta este intercambio.

P. ¿Qué está leyendo ahora?

R. La semana pasada estuve en Lisboa, mi novia y yo fuimos ahí por primera vez y es una ciudad maravillosa, hermosa, y nunca había tenido oportunidad de leer al gran escritor portugués, José Saramago, así que empecé a leer El año de la muerte de Ricardo Reis.

P. ¿Cuál fue el primer libro que le conectó con la literatura?

R. Es un poco penoso pero el primer libro que amé fue En el camino de Jack Kerouac, y también La jungla de Upton Sinclair, este libro me ha influenciado mucho.

La tienda se llama “literatura desesperada” por esta frase de Bolaño del libro de Los detectives salvajes: “Hay una literatura para cuando estás aburrido. Abunda. Hay una literatura para cuando estás calmado. Ésta es la mejor literatura, creo yo. También hay una literatura para cuando estás triste. Y hay una literatura para cuando estás alegre. Hay una literatura para cuando estás ávido de conocimiento. Y hay una literatura para cuando estás desesperado”.

 

 

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Banda misógina

Con cuerpo al 100, bien buena, con ropa de marca y bien arreglada: maquillaje, microvestido, ultra tacón; “guardada” desde temprano y celosa, muy celosa y muy interesada. Tan celosa e interesada, que duele, el hombre sufre: desprecio, rechazo, desilusión, engaño. Texto publicado el 27 de marzo de 2014 en Entreparéntesis.

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Ilustración: Mario Hyginio B

Es más o menos uno de los retratos de la mujer promedio dueña del pensamiento (y la inspiración) de los compositores de artistas gruperos como El Komander y los Calibre 50, ambos parte de un movimiento de músicos que representan una nueva ola del grupero masivo. El otro ejemplo de mujer es simplemente un objeto: una mesa, un vaso, un adorno que enmarca la imagen del cantante (generalmente feo) pasado de peso; la carne, cuerpo, nalgas, chichis, que sirven de apoyo visual y se menean como botargas. El gordo sólo luce por su dinero y ser un cabrón.

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La anterior forma parte de una de las letras del grupo musical Calibre 50 liderado por Edén Muñoz, una banda del conocido Movimiento Alterado que en los últimos años ha ganado seguidores en México y el mercado hispano en Estados Unidos. En el Festival Acapulco 2013, Calibre 50 encabezó el evento más concurrido con 10 mil asistentes a su presentación en vivo. Todos sus seguidores corearon uno de sus éxitos más conocidos del 2011: “Te estoy engañando con otra”.

No hace falta resaltar la violencia de las letras que caracterizan al Movimiento Alterado. Pero la retórica misógina que promueve la cultura de la violación y la violencia sexual contra las mujeres (como las citadas líneas de “El tierno se fue”, con más de 20 millones de vistas en su canal de Youtube: CalibreCincuentaVEVO), así como la objetivización del cuerpo femenino, son ingredientes que en la nueva era de la música grupera, el narco y la violencia parecen estar sumando.

“Lo que está haciendo ese tipo de música es construir un discurso que es muy popular donde a través de la minimización y la objetivización cosificación del cuerpo de las mujeres, pues genera una imagen de la mujer como siempre dispuesta a cumplir los deseos del hombre en cuestión. Además, me parece que lo hace un poco como (casi) el hombre victimizándose, ¿no? Como víctima de una pasión y un deseo incontrolables, entonces no tiene forma de controlarlo y pues por lo mismo las mujeres deberían estar dispuestas, a su servicio”, según explicó en entrevista telefónica el académico Ignacio Lozano Verduzco.

Actualmente Lozano Verduzco es candidato a doctor en Psicología por la UNAM y es profesor investigador de tiempo completo en la Universidad Pedagógica Nacional. Sus investigaciones se enfocan en temas de masculinidades y violencia.

“Aquí lo interesante de la música que tú estas analizando pues es que se usan mecanismos culturales como la masculinidad hegemónica, el machismo, la idea de la pasividad de las mujeres, para enaltecerse”.

Entrevista con Ignacio Lozano Verduzco:

 

Letras Violentas

El Movimiento Alterado es un colectivo de músicos que se caracteriza por generar letras violentas sobre narcotráfico, ejecuciones, muerte, dinero, mujeres, sexo, drogas, una retórica comparable a la del gangsta rap estadounidense. Pero el cariz misógino (ofensivo, que denigra) de algunas letras de nuestros gruperos mexicanos, se enmarca en el contexto histórico del machismo nacional.

En México casi la mitad de las mujeres (46 de cada 100) mayores de 15 años dicen haber sufrido violencia psicológica, física, patrimonial, económica y sexual, según datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2011, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Aunque estudios recientes muestran una disminución en la violencia contra las mujeres, estos indicadores son muy imprecisos en el país, según señala Lozano Verduzco.

“Me parece que medir o cuantificar la violencia contra las mujeres es sumamente complicando, aunque por supuesto que en los últimos años ha habido esfuerzos inmensos por hacerlo, muestra de ello es la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) que hacen INEGI y el INMUJERES, y el INMUJERES que constantemente está haciendo ahí como una cuantificación. Sin embargo, lo que yo he visto también es que la concepción que se tiene de violencia es muy diferente para hombres o para mujeres, entonces como además el INEGI e INMUJERES no comparten la metodología que usan de sus encuestas, yo siempre pongo como en duda las cifras que nos dan porque no sabemos como se está preguntando eso a las mujeres.

“En teoría estas encuestas han demostrado un decremento en la violencia contra las mujeres que pues para mi son buenas noticias, sin embargo en los medios estamos viendo también un incremento en los feminicidios en diferentes estados que parece que no son atendidos o no hay voluntad política para atenderlos. El día de hoy (28 de enero de 2014) sale en las noticias otra mujer indígena en Oaxaca que no le fue permitido parir en un hospital público, entonces tuvo que parir en la banqueta, que también esa es una muestra de violencia”.

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Cuerpo al 100

Como mexicano nacido en Sinaloa, puedo decir que el culto al cuerpo “perfecto” de mujer existe desde que el narcotráfico es cultura popular, o sea, desde siempre en una entidad como ésta o Michoacán.

Recuerdo las anécdotas de fin de año en las fiestas de navidad sobre las tandas o rifas que hacían varias culichis para operarse los senos. Esto en un estado con alrededor de 20 cirujanos plásticos (certificados), según estimaciones de medios locales, y poco más de 2.7 millones de habitantes.

México, el quinto país con más cirugías estéticas en el mundo, representa esta realidad que se regionaliza, pero que es un problema nacional pues los estereotipos del cuerpo perfecto femenino se resaltan de forma grotesca en las letras y videos de algunos artistas del género grupero. La mujer vale por su cuerpo, en tanto que esté “buena”, como objeto del deseo que puede sustituirse con otro nuevo, bonito, “al 100”, irresistible.

En los videos musicales del género, el uso del cuerpo femenino como objeto es una de las novedades que se hace más presente. Para Lozano Verduzco, “siempre me ha parecido que las rancheras, los corridos y ese tipo de cosas tienen como un grado de misoginia, de machismo, aunque sea poco explícito, me parece que la diferencia entre estos nuevos grupos o estas nuevas formas musicales radica en que esa misma misoginia o ese mismo machismo es un poco más explícito a través de no solo las letras y las expresiones verbales que hacen, sino a través, por ejemplo, de las imágenes que usan en los videos”.

De 2010 a 2011 México pasó del sexto al quinto lugar en cirugías estéticas en el mundo. Pero en cuanto a operación de aumento de senos, México ocupa el tercer lugar según las cifras del 2011, todas sacadas de los informes de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS, por sus siglas en inglés). Los traseros en tanga forman parte de la indumentaria, de los cuernos de chivo, de las pistolas: el “buen” cuerpo de una mujer es un lujo, como una botella de Buchannan’s 18, un Maserati, un Mustang o ropa de diseñador.

Grupero de clóset

Como buen sinaloense escucho banda y música grupera desde niño. Crecí oyendo canciones de la Banda El RecodoLos Cadetes de LinaresRamón Ayala, la Banda el Limón y demás grupos que a la fecha han cambiado de miembros originales y algunos apenas son reconocibles.

No me considero un amante del género, pero en diversas ocasiones he encabezado la lista de peticiones ante la presencia de unos chirrines o un norteño en la fiesta familiar o con los amigos, incluso en las de desconocidos que se preguntaban, ¿por qué habré contratado esto? Salía yo con mi lista.

De alguna forma me apasionó el ardor de las letras norteñas, la universalidad de los Tigres del Norte y su inacabable nostalgia nacional que conectaba el dolor personal con el de muchos: su forma de llegar a todos. Lo viví cuando los vi con un grupo de amigos (entre ellos un noruego que, con sombrero puesto, parecía menonita) en Guadalupe, Nuevo León; resistimos hasta las siete de la mañana del 19 de octubre para escucharlos mientras rompían su propio récord al tocar seis horas y diez minutos en la Expo Guadalupe.

Las servilletas iban de mano en mano. El repertorio lo ponía la gente, o así simulaban que era. De cualquier modo, luego de más de seis horas tocando en vivo, casi nadie salía insatisfecho por alguna petición personal. Historias como la de “El Niño y la Boda” marcaron mi infancia, como la de miles de mexicanos que sufrieron los dramas de las trágicas letras de los Tigres. Debo decir que como amante del norteño clásico y la buena música regional mexicana, escribo un poco desde la nostalgia: desde hace tiempo que en México no existe un gran compositor que sea inmortalizado por la perfección de sus letras, que englobe en un himno el sentir y la idiosincrasia del mexicano de todos estratos y colores. Hace décadas que en México (y el mundo) no se escucha a un José Alfredo Jiménez o a un (recién salido del horno) Joan Sebastian, que deje canciones que canten abuelos con nietos en las fiestas de navidad.

La época de oro del norteño y la música de banda –a mi parecer– fue. No por eso en los mercados, los centros comerciales, botaneros, los camiones, restaurantes, taquerías, oficinas, fiestas, ferias, se dejan de llenar los ambientes con el acordeón, la trompeta y los nuevos ritmos de banda y ranchero que ahora mezclan desde reggaeton hasta tribal. Ritmos bailables, sin duda, pegajosos, pero que no trascienden.

No es una queja, bueno, sí es una queja: extraño la buena música grupera en la radio.

En las cantinas se tocan los mismos repertorios: José Alfredo, Chente y compañía, no hay más. Muchas de las nuevas bandas hacen covers de las grandes canciones de estos compositores. El refrito de Juan Gabriel nunca falla. Algunos le apuestan a la balada pop que bien puede ser una versión de Cristian Castro o una de las letras de Espinoza Paz, compositor mexicano que también aporta temas a repertorios de artistas pop mexicanas como Thalía.

Me da la impresión de que mucha de esta nueva música grupera es menos profunda, más superficial: un síntoma de la transformación que ha tenido el país con el incremento de la violencia y la presencia del narcotráfico en cada una de las esferas sociales (culturales). El deseo se antepone, el presente sin futuro: quiero ahora lo mejor sin importar lo que cueste. En esa lista se incluyen lujos, y en una retórica donde las mujeres son cuerpos intercambiables, ese objeto femenino del deseo causa frustración cuando no se obtiene o se requiere esfuerzo (ya, ahora), lo que motiva ofensas, descréditos, denostaciones, insultos, incluso violencia.

 

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El ‘pop’ mexicano

51 por ciento de los mexicanos que dicen haber asistido a un concierto en los últimos doce meses, señalan que lo hicieron a un espectáculo de banda, música grupera o ranchera, es decir, alrededor de la mitad de los encuestados dicen tener ese tipo de preferencia, según se refiere en la Encuesta Nacional de Hábitos y Productos Culturales en México que realizó Conaculta en 2010.

Los demás géneros se debaten el resto de los porcentajes, pero es un hecho que en nuestro país la música más escuchada es la regional.

Es inevitable desestimar la fuerte relación que existe entre los cantantes gruperos, de banda y el narcotráfico. La “Princesa de la Banda”, Melissa Plancarte, así como su hermano Kike, hijos del líder del cártel de los Caballeros Templarios, Enrique Plancarte, son evidencia viviente del lazo directo entre compositores, artistas y narcotraficantes, que conviven en conciertos y amenizan reuniones familiares de los capos. También, por supuesto, les componen canciones que termina consumiendo la mayoría de la población, por tratarse de la música más escuchada por los mexicanos.

El elemento explosivo del narcotráfico y la violencia, contamina dinámicas domésticas de relación de pareja. Cada vez es más común que la amenaza del macho golpeador sea que pertenece al Cártel de los Zetas o que tiene algún amigo pesado.

La cosa se pone grave en estados con problemáticas de violencia por la fuerte presencia del crimen organizado, según organizaciones como Alternativas Pacíficas, fundada por la defensora de derechos de las mujeres, Alicia Leal, y la periodista Lydia Cacho, y que opera con albergues para brindar apoyo a víctimas de violencia familiar en la ciudad de Monterrey, México.

Aunque es un hecho en nuestro país el retraso en materia de formación de políticas públicas (que lleguen a las aulas) que ayuden a desincentivar la propagación de retóricas violentas y misóginas, el trabajo por décadas de la sociedad civil ha permitido que en el actual contexto mexicano se observe con atención el fenómeno de la violencia contra las mujeres, desde el punto de vista de las víctimas. Pero falta avanzar en el tema de los victimarios.

“Yo reconozco y agradezco inmensamente el trabajo de las feministas mexicanas que a lo largo de formalmente 50 años han puesto sobre la mesa la cuestión de la violencia contra las mujeres y con justa razón enfocándose a las víctimas, a las mujeres.

“Y no es hasta hace 15, 20 años que feministas y otros grupos de hombres han también optado por voltear a ver a los hombres que ejercen la violencia como también responsables de ello, pero que también somos víctimas de un sistema social binario que nos lleva a ello, y que también nos oprime; con esto no quiero excusar las acciones que tienen los hombres como personas de violencia y las cosas que producen y las madrizas que le ponen a las mujeres o los asesinatos que cometen, no estoy diciendo eso, lo que estoy diciendo es que sí, en efecto, vivimos en una cultura que en muchas formas nos regula, nos oprime, en términos como más foucoltianos y en ese sentido pues sí somos víctimas de esas condiciones, eso no significa que no podamos intentar modificarlas, y no podamos modificar nuestras acciones y conductas hacia una cuestión de intimidad y bienestar, alejados de la violencia”, Ignacio Lozano Verduzco, investigador.

Diseño: Adrián Nandayapa 

Atados al muro

Ante el miedo por la inseguridad, volvemos a La Caverna, la analogía que José Saramago tomó de Sócrates para ejemplificar las nuevas formas de organización social en las ciudades, donde crecen los condominios privados, cotos o gated communities. Texto publicado el 7 de diciembre de 2014 en Entreparéntesis. 

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Ilustración: Adrián Nandayapa

 

La luz trémula de la linterna barrió despacio la piedra blanca, tocó levemente unos paños oscuros, subió, y era un cuerpo humano sentado lo que allí estaba. A su lado, cubiertos con los mismos paños oscuros, otros cinco cuerpos igualmente sentados, erectos todos como si un espigón de hierro les hubiese entrado por el cráneo y los mantuviese atornillados a la piedra. La pared lisa del fondo de la gruta estaba a diez palmos de las órbitas hundidas, donde los globos oculares habrían sido reducidos a un grano de polvo.

“(…) Esas personas somos nosotros, dijo Cipriano Algor, Qué quiere decir, Que somos nosotros, yo, tú, Marcial, el Centro todo, probablemente el mundo, Por favor, explíquese, Pon atención, escucha. La historia tardó media hora en ser contada. Marta la oyó sin interrumpir una sola vez. Al final, dijo, Sí, creo que tiene razón, somos nosotros.

– José Saramago (La Caverna)

 

La metáfora con la que mi escritor favorito, el casi eterno José Saramago, concluye esta reflexión sobre las civilizaciones, la comodidad, y la búsqueda de una mejor vida, es la escena de seis cuerpos atados a un bloque de cemento.

Cuando terminé el libro la imagen quedó grabada en mi cabeza: amarrados a un pilar de concreto, con los restos de una fogata, anclados a su seguridad material. Es una de las sensaciones del habitante del siglo 21: atados a nuestros bienes, a nuestra tecnología, a la civilización. “Somos nosotros”, dice Cipriano Algor –y su hija confirma– en la novela del Premio Nobel portugués. La simbología es potente y desconcertante de inicio, pero termina por atar muchas de las reflexiones aisladas en el libro: sacrificamos nuestra libertad por la presunta felicidad que nos brinda el aislamiento del mundo exterior, de los riesgos. Cedemos nuestros derechos más básicos por protección, debido a nuestros miedos: vivimos atados a estos temores que materializamos en bardas, cercas eléctricas, casetas de vigilancia, rondines nocturnos, seguridad privada.

Nos aferramos voluntariamente a los muros, como finalmente hicieron mis padres luego de vivir casi 20 años en un mismo barrio de Guadalajara y cambiarse a una comunidad cerrada o coto.

La falsa noción de seguridad que brindan empresas (tanto de construcción como de seguridad) en Estados como el mexicano y, en particular, en sociedades como la tapatía, ha permitido su proliferación, pues ven un negocio en las carencias de los gobiernos. También se ha propiciado la segregación social y el aumento de las situaciones de riesgo en las colonias aledañas a las urbanizaciones cerradas. Implica el empadronamiento –en una suerte de visado– de empleadas domésticas, jardineros y albañiles que trabajan en los sitios restringidos por caseta y vigilante.

Los cotos, comunidades cerradas, barrios cerrados o gated communities son formas de vida que han crecido desde hace tiempo en todo el mundo, en las clases sociales medias y altas. Pero desde los 80 se observa su desarrollo principalmente en “países en vías de desarrollo”, según se lee en Urbanizaciones cerradas: estado de la cuestión hoy propuesta teórica de la académica Sonia Roitman.

“La seguridad brindada por las urbanizaciones cerradas es la característica más publicitada. La utilización de distintos dispositivos de seguridad es un rasgo de este tipo residencial. Sin embargo, la existencia de casos de robos dentro de las urbanizaciones cerradas es un indicador de que estos dispositivos no son totalmente eficientes y que actúan más bien para controlar o disminuir la sensación de inseguridad, que para eliminar hechos delictivos.

“Asimismo, esta privatización de la seguridad se inscribe dentro de la tendencia privatizadora de los servicios anteriormente brindados por el Estado, el cual ha demostrado su fracaso para ofrecer estos servicios a la ciudadanía de manera eficiente. De esta forma ya no es el Estado el actor que tiene el uso monopólico de la fuerza, sino que también el sector privado hace uso de ella”, se lee en el texto de Roitman.

El caso en concreto del municipio metropolitano de Guadalajara, Tlajomulco de Zúñiga, donde se encuentran fraccionamientos como Nueva Galicia, urbanizaciones cerradas que brindan esta noción de seguridad, ejemplifican los dichos de la académica de la University College London, pues la cifra del robo a casa habitación durante noviembre de 2013, según datos del propio Ayuntamiento, es la misma que en una colonia popular como Santa Fe, con casas de interés social, donde se registraron (al igual que en Nueva Galicia) tres robos en un mes.

La seguridad privada y los muros no parecen tan efectivos cuando se contrastan las estadísticas del delito, pero sí para generar dividendos a empresas, la mayoría dirigidas por funcionarios o exfuncionarios de las áreas de seguridad en el país; varios directores de seguridad o policía luego de salir de la función pública se vuelven empresarios que cubren los huecos que el Estado deja en esta materia: robo de bancos, a casa habitación, seguridad personal a empresarios, en las tres principales ciudades de México (Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey) abundan ejemplos de este tipo de negocios; uno es el de Servando Sepúlveda, director de la Policía de Guadalajara durante la pasada administración (2009-2012) y que actualmente cuenta con una empresa de seguridad privada llamada Centurión, que brinda servicios a empresas paraestatales como la Universidad de Guadalajara.

Aunque la Federación sólo reporta el registro de mil 090 compañías de seguridad privada, según cifras de la revista Contralínea, en realidad existen alrededor de 3 mil 500 empresas registradas en todo México. La diferencia en la cifra radica en los registros estatales. Y según estimaciones del Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial, bien podría haber cerca del doble: hasta 6 mil 600, pues varias no cuentan con los registros apropiados, pero brindan servicios de asesoría en temas de seguridad.

“Tenemos años viendo cómo los ricos cierran sus fraccionamientos o las calles y los protegen con seguridad, eso nadie lo ha cuestionado, entonces vemos que la reacción que hay es porque depende de la clase social, los grupos de autodefensa son la seguridad de las clases más pobres, y la seguridad privada es la que pagan los ricos, pero es básicamente lo mismo, ambas obedecen a la falta de seguridad y al fracaso de la autoridad para garantizarla”, indicó el historiador y analista Lorenzo Mayer el 29 de noviembre de 2013 durante su intervención en el Congreso Histórico Cultural para la Conmemoración del Bicentenario de los Sentimientos de la Nación y las Constituciones de América.

Es una reflexión que cabe en el contexto explosivo y violento de México, donde la impunidad alimenta la imaginación criminal y ante la falta de resultados de parte del Estado, el pueblo busca formas para defenderse.

El caso de la detención del jefe de grupos de autodefensa michoacanos, José Manuel Mireles, pone en evidencia, además, que el Estado mexicano no está dispuesto a permitir la versión de la clase agricultora y trabajadora de la seguridad privada: las autodefensas.

Para efectos de mostrar el debilitamiento de la fuerza del Estado, las autodefensas y la seguridad privada, son lo mismo.

La privatización de la seguridad, uno de los principales fines por los que el Estado fue creado, nos plantea inevitablemente la crisis de algunos de éstos en el mundo, donde prevalece la lógica del más fuerte por encima de la legalidad: la riqueza determina tu nivel de supervivencia con dinámicas criminales alteradas, incontrolables para un gobierno desorganizado y corrupto.

En Guadalajara varios colectivos de movimientos civiles que promueven el transporte alternativo, así como nuevas formas de diseñar el crecimiento de la urbe tapatía, se han pronunciado contra el esquema de la privatización de vialidades públicas que algunos fraccionamientos han promovido.

El ejemplo más señalado por los organismos que forman parte de la Plataforma Metropolitana, una red de organizaciones civiles, es el del fraccionamiento Valle Real, residencial de alta plusvalía donde tienen su casa políticos y empresarios jaliscienses. Uno de los más conocidos, Arturo Zamora Jiménez, exsecretario general de Gobierno de la administración estatal, y actual vicepresidente del Senado de la República por el PRI.

“La construcción de cotos y fraccionamientos va en contra del proyecto de una ciudad sustentable y plural. Son reflejo de un Estado que ha fallado en proporcionar seguridad y calidad de vida en la ciudad. Respuestas privadas ante el reto de la seguridad significa el fracaso del Estado de Derecho. Además, los cotos privados dificultan la movilidad ya que los muros cerrados entorpecen la fluidez vial y obligan a realizar trayectos más prolongados que se traducen en pérdida de tiempo y mayor gasto energético, lo que a su vez disminuye la calidad del aire e incrementa la temperatura”, se lee en un comunicado de la red de organizaciones a las autoridades jaliscienses sobre el cierre de vialidades en el fraccionamiento Valle Real, ubicado en Zapopan, municipio metropolitano de Guadalajara.

En esta ciudad del occidente de México existen varios modelos de comunidades cerradas o privadas. Y otros como los ubicados en el área del Bosque de los Colomos, en Zapopan, que a diferencia del modelo de Valle Real, desde el principio fue un proyecto donde los propietarios adquirieron a modo de condominio toda un área para privatizar y poner bardas. En tales casos el alumbrado y otros servicios corren a cargo de los administradores del coto o fraccionamiento.

En el caso de los ubicados al sur de la ciudad, en uno de los municipios con más crecimiento poblacional en el país, Tlajomulco de Zúñiga, el modelo es similar al de Colomos y no el de Valle Real, donde las vialidades son públicas y se puso una caseta para cerrar la entrada.

Pero en cualquiera de los casos, los muros promueven el aislamiento, la segregación y, sobre todo, no detienen al crimen pues finalmente los grandes capitales del narcotráfico han permitido el establecimiento de capos en estos lujosos fraccionamientos paradójicamente cuidados por seguridad privada, día y noche.

SECUESTRADORES DE VECINOS

A las 2:30 de la tarde de un miércoles salí de mi departamento en la zona centro de Guadalajara, para ir a casa de mis padres que se encuentra en los límites entre Zapopan, Tlaquepaque y Tlajomulco de Zúñiga (tres municipios metropolitanos de Guadalajara con 4.6 millones de habitantes a 2013, según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía). Aquella zona se expande por la avenida López Mateos con nuevos desarrollos como en el que ahora, desde hace más de un año, viven mis padres.

Desde donde voy es una línea recta; hay dos rutas, pero ambas son iguales: derecho, por toda avenida Federalismo –la que tiene menos tráfico– y derecho por López Mateos; el día está soleado, con algunas nubes blancas.

Una vez llegando a la zona, es fácil perderse, hay que fijarse, el paisaje no cambia por varios minutos: largos muros de color amarillo se extienden a lo largo de la avenida Ampliación López Mateos, una zona en la que no se antoja caminar por la noche, donde las visitas a la tienda de la esquina de último momento terminaron.

Algunas calles se vuelven laberintos, sin nombre ni entrada, ni bifurcaciones claras, obedecen a la lógica de los huecos que las pequeñas ciudades encerradas van dejando en su acomodo, de modo que se camina varios metros sólo observando bardas.

En esa zona viven mis padres, finalmente cambiaron su estilo de vida motivados por el temor, cuando sintieron que la confianza en el barrio se quebró tras la llegada de unos vecinos sospechosos, que resultaron ser secuestradores.

No es tan fácil darse cuenta que tienes vecinos malandros. Por varios meses vivieron unos frente a nuestra casa, y nadie, salvo mi madre, reparó en su presencia. Algo en su actitud no le olía bien, nadie la escuchó, hasta que un día reventaron la casa de seguridad donde tenían a varios secuestrados.

Para entonces mis padres ya habían buscado la seguridad detrás de los muros, pero la noticia dejó un eco macabro en nuestro recuerdo de aquella casa que –como todos los mexicanos que se endeudaron para adquirir hogar en los 90– les terminó costando a mis padres, más de lo que valía.

Recuerdo que antes de los secuestradores, en la casa de enfrente vivieron dos niñas rubias. De la casa, típica de la colonia, de un piso, con un patio de servicio y otro en la parte trasera, recuerdo la puerta que daba al de la limpieza, que se dejaba ver y en el cual se escuchaba, casi siempre que pasaba para ir a la tienda de la esquina, un chorro de agua que llenaba una cubeta.

Luego de la llegada de los vecinos, completos desconocidos en el barrio donde todos éramos cercanos, el agua ya no corrió en el patio, el lugar lucía abandonado, descuidado. Con el tiempo entendimos que la ubicación hacía sentido para una empresa tan jodida como mantener privado de su libertad a un hombre, pues del lado derecho tenía un lote baldío. “La víctima fue llevada a una casa en calle Isla Roca Partida de la colonia Residencial de la Cruz, en Guadalajara; luego los plagiarios llamaron a los familiares para pedirles un rescate de seis millones de pesos.

“El día 5 de diciembre de 2012, la familia hizo un primer pago por 480 mil pesos, y el 11 de diciembre de 2012, se realizó un segundo pago por 200 mil dólares más 400 mil pesos.

“No obstante los pagos, los plagiarios asesinaron a la víctima en una finca de la calle Isla Roca, de la colonia Residencial de La Cruz, en el municipio de Guadalajara, en donde fue localizado el hombre secuestrado, con tres impactos de arma de fuego”, se refiere en el comunicado de prensa de la Procuraduría de Justicia de Jalisco; hoy esta dependencia forma parte de la Fiscalía General del Estado, una fusión de la citada Procuraduría y la Secretaría de Seguridad Pública en un estado donde la Comisión Estatal de Derechos Humanos ha recibido 991 quejas por tortura en los últimos 20 años, pero sólo se han emitido 39 recomendaciones y ninguna consignación de funcionarios implicados.

En Google los resultados de “Isla Roca Partida, Guadalajara”, calle donde se ubica mi antigua casa, arrojan al menos dos notas periodísticas: “Hallan cuerpo decapitado” (2010) y “la PGJE (Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco) consigna a banda de secuestradores” (2012).

Dos notas sobre secuestro y asesinato, aisladas, con dos años de separación: ese es el recuerdo que quedó de la calle que vio transcurrir mi infancia, así pasará a la historia.

LA CAVERNA

Debido a los trágicos hechos mis padres tomaron la determinación de dejar el barrio en el que habitamos desde los 90. Ahí aprendí a andar en bici y fui por primera vez con un grupo de amigos de la cuadra al Estadio Jalisco.

Esos aires de barrio cambiaron, se enrarecieron; mi familia vio las dos trágicas noticias en la misma calle cómo presagios. La zona sur de Guadalajara, donde se ubican las colonias Residencial la Cruz, Jardines de la Cruz, Jardines de San José, entre otras, cambió de rostro con el crecimiento poblacional de la urbe y la redistribución de la densidad.

A la vuelta de poco más de 20 años las cerraduras, candados y rejas fueron en aumento en la que fue mi casa por casi toda la vida. La seguridad de la zona, que permitía mi convivencia en las calles hasta altas horas de la noche con los amigos de la cuadra, fue a la baja. Cuando en enero de 2013 reventaron la casa de seguridad que estaba en la acera de enfrente, fue como comprobar las corazonadas de mi madre que veía con recelo a los nuevos vecinos: hombres solteros de entre 30 y 40 que sólo iban por un rato a la casa, en coches de lujo. Nunca saludaban.

Meses antes de que eso pasara, la propiedad de mis padres ya tenía un letrero de “En Venta” y para cuando supimos la noticia ya vivían en uno de los nuevos cotos.

Recientemente me enteré que robaron la casa en la que habitaba cuando los actuales propietarios salieron de vacaciones: No era la primera de la cuadra.

“Se trata de un nuevo tipo de segregación social urbana, diferente al existente anteriormente en la ciudad porque es una segregación avalada por legislación y aceptada socialmente (…) Los casos más extremos de esta situación se dan en niños o adolescentes criados dentro de los muros de urbanizaciones cerradas, con escaso contacto con el mundo exterior y con grupos sociales muy cerrados y socialmente homogéneos”

— SONIA ROITMAN

Finalmente, en las comunidades cerradas, buscando seguridad, se termina obteniendo homogeneidad: se educan niños con temor al exterior, con una lógica discriminatoria que complica su interacción con el otro. Y aunque antes era cosa de ricos, hoy cada vez más sectores de la sociedad deciden poner muros, casetas o flechas para impedir el libre tránsito y así sentirse más seguros.

“La búsqueda de homogeneidad social es otra de las causas origen y éxito de las urbanizaciones cerradas (…) Encontramos así la clase media alta y clase alta dividida, esta última tanto en ‘viejos ricos’ como ‘nuevos ricos’”, como señala Roitman en su escrito previamente citado.

Las comunidades privadas generan percepciones cerradas, limitadas por el temor al exterior y al otro: Los muros se vuelven metáforas tangibles, comparables con la analogía del músico inglés Roger Waters cuando compuso “The Wall” (Pink Floyd, 1979): La sobreprotección materna, el miedo al enfrentamiento, al fracaso sentimental, todos y cada uno de esos temores se materializan en ladrillos que van creando un muro entre el individuo y la colectividad.

Ante el miedo por la inseguridad, volvemos a la caverna, la analogía de Saramago para las nuevas formas de organización social en las ciudades donde crecen las colonias y los condominios privados o cerrados. El título del libro viene de la alegoría de la caverna de Sócrates, que utiliza el fallecido escritor, sobre la percepción de los que siempre han vivido atados a la seguridad de un lugar, por lo que su visión del mundo exterior es pobre y alterada por las limitaciones del encierro.

Hacemos nuestra caverna imponiéndonos barreras que pueden ser llamadas civilización, modernidad, pero que reflejan nuestro lado más primitivo y animal, instintivo, irracional, de la búsqueda de un sitio seguro. Y una vez adentro, cambia nuestra percepción del mundo, se limita y amolda a una generalizada, de unos cuantos; dejamos de ser testigos para volvernos espectadores de un mundo en el que habitamos, pero que nos limitamos (por temor) a vivir.

El freestyle indie, folclórico y latino de Gepe

De la bachata al rap, Gepe va del indie pop al mainstream latinoamericano en su nuevo disco: música inspirada en la fiesta, no necesariamente para bailar. Entrevisa publicada el 1 de diciembre de 2015 en Entreparéntesis.

Gepe 2015 por Claudia Valenzuela (3)
FOTO: CLAUDIA VALENZUELA.

El de Gepe es sin duda un acento chileno, de esos que saborean las palabras y anclan las frases importantes con un “¿cachai?”. Cuando canta no se le nota pero al hablar se delata, su conversación transporta –con ese ir y venir en el fraseo– a un rincón del centro de Santiago, donde vive desde que recuerda. Casi puedo escuchar el río Mapocho de al lado de su casa y sin duda escucho al perro que ladra mientras conversamos por Skype. «He estado el 98% de mi vida en la misma ciudad, en el mismo país. Yo pienso que desde la experiencia más íntima nacen los temas más transversales», dice.

Su música evoca imágenes multicolor, brillantes, “luminosas” –el adjetivo con el que definió Estilo libre, su nuevo disco–, con realidades alternas donde existen cofradías y reinados mestizos, indígenas, andinos, en los que hay mucha fiesta, vida, aplausos, y si te levantas a bailar luego ya no encuentras tu silla. Daniel Riveros Sepúlveda (Santiago, 1981) se dejó llevar por la libertad y el verdadero pop latinoamericano, los géneros que en el fondo todos bailamos y conocemos desde niños: la bachata de Juan Luis Guerra –su canción favorita: “Burbujas de amor”– y el reggaeton de Tego Calderón; de ambos músicos se dice admirador.

Desde los cinco años versionaba canciones del grupo chileno infantil Mazapán y sus influencias musicales en la adolescencia iban de Guns N’ Roses, The Smashing Pumpkins o Sonic Youth, hasta el grupo chileno Tobías Alcayota y Cypress Hill. A Gepe le gustaría algún día hacer música con Totó la Momposina y con Cypress Hill.

En sus últimos dos discos sus letras abordan la cotidianidad, los detalles de la vida diaria sin pretensiones: ir al trabajo, crecer en la misma ciudad, tener los mismos amigos, nunca irse o siempre volver. En resumen, la vida que llevamos muchos, las experiencias comunes.

Aunque en Estilo libre abundan las trompetas, las palmas y el rasgueo andino, hay espacio para las pausas en este ambiente festivo. Como en sus discos anteriores, estos respiros siempre son algo más: una reflexión sobre una ruptura, los sinsabores del amor, o esos lugares profundos de la mente a los que nos cuesta llegar; el futuro, la muerte, la soledad, la depresión, donde lo que tenemos no es suficiente y la vida diaria no parece tan inspirada en la fiesta, sino en una balada que se corona con alguno de los ritmos melancólicos del mestizaje; una bachata o algún bolero de los que también inspiraron a Gepe.

«Mi idea siempre fue trabajar las canciones hasta el final de las consecuencias, por lo tanto había que seguir la lógica inicial de las mismas», reflexiona Gepe en una conversación que se extendió lo necesario para explorar su nuevo Estilo libre.

¿De qué trata Estilo libre
El concepto está bastante claro con respecto al título. Con la libertad de poder –siempre en función de la canción– armar diferentes arreglos musicales relacionados a ritmos nuevos que no había usado anteriormente en los discos, quizá música más centroamericana, de pronto por ahí un bolero, de pronto por ahí una bachata, de pronto por ahí algo así parecido a un merengue, algo así parecido a un rap, no solo en su ritmo sino también en su métrica de la letra. La libertad de poder hacer ese tipo de canciones.

El que las canciones hayan terminado de esa manera es porque cada una en su génesis generalmente partían así: como suenan es como nacieron desde un principio. Por ejemplo la canción de “Invierno” desde el principio pensé que debería ser algo así como sonó en el disco, que no es algo forzado el que hayan terminado sonando una cuestión más bachatera u otra cosa más rapera. Como que desde la génesis de la canción nace el arreglo y no está ahí forzado, esa es la verdad en el fondo: no es que sea un popurrí de cosas que yo elegí como para hacer muchas cosas juntas y que todo sonara muy raro y muy heterogéneo, no es forzado, es así simplemente, entonces por eso terminé haciendo Estilo libre, está bastante bien puesto el nombre del disco.

¿Crees que es tu disco más festivo? 
Es como más luminoso de pronto, no es ni siquiera un disco para bailar pero es bastante luminoso, y yo creo que se emparienta bastante con el anterior pero quizá este va hacia un sonido más definido, yo creo que en el anterior estaba probando cosas, probando canciones, melodías más sencillas y ahora ya creo que está bastante más definido eso; y las canciones iban más en serio en éste, con letras más definidas, más concretas, más reales.

¿Qué estabas escuchando cuando compusiste Estilo libre?
Escuchaba lo que escuchaba cuando chico básicamente: música latina tipo Juan Luis Guerra, Alejandro Sanz, pero también entre medio Génesis y Frank Zappa. Frank Zappa es lo que más escuchado últimamente que se me ha pegado bastante. Andrés Calamaro, que ha sido una gran influencia, por su puesto no se nota tanto en la música pero sí en la verborrea, en el intentar explicar y describir.

¿Qué tan importante es la celebración y la fiesta en tu música? 
La fiesta en términos de inspiración más que yo intentando generar una. Porque la mayoría de la música andina es colectiva y suele ponerse en las fiestas de la comunidad, acá en Chile en el norte, en Bolivia, en Ecuador, en Perú generalmente la música así suena en colectividades donde se juntan 100 personas a tocar ese tipo de música y otras mil a bailar. Por ejemplo la fiesta de La Tirana, en Chile; la fiesta de Oruro, en Bolivia, son como celebraciones súper macro con mucha gente y a eso me refiero: es una música que se toca de a muchas personas y se baila de a muchas personas, genera una colectividad, un sentimiento común, como que todo es anónimo, es colectivo, a eso me refiero con decir fiesta, con evocar fiesta en las canciones, más que hacer bailar es como fundirse un poco.

¿Qué importancia tienen las raíces indígenas en tu música? 
La verdad que son muy importantes, siento que la música folclórica latinoamericana en general me ha llamado la atención desde hace mucho tiempo, ha sido mi influencia, es mi influencia; no siento tampoco como que yo fuese un antropólogo de la música, no siento como una misión el rescatar el folclor, de hecho no lo estoy rescatando porque simplemente estoy poniendo el folclor como una música que me influencia mucho tanto como me puede influenciar el rock, el rap, el techno; no es un estilo que viva en la oscuridad, no es un estilo que viva en otro lugar del de la música pop, por lo tanto ese folclor que nace en un ambiente de una cosa más indígena o desde el mundo indígena, pero que también está mezclado con lo criollo. De una mezcla indígena y española es de donde nace un chileno o en el caso general de Latinoamérica: del mestizaje también nace el folclor, tiene que ver con lo indígena pero también tiene que ver con lo mestizo, con los criollos. Sin duda que el mundo indígena me llama mucho la atención, me inspira, por ejemplo, el mundo mapuche chileno-argentino me ha inspirado últimamente bastante, lo he estado reviviendo, pero mi mundo, mi sangre es mestiza, entonces desde ahí nace. Si yo quisiera ser honesto con todos estos sentimientos creo que debería nacer de ahí: desde el mestizaje, o sea, mi sangre española y mapuche al mismo tiempo, al ser chileno. Voy desde esa influencia con todo respeto y toda honestidad a la música. Sé cuales son mis limitaciones pero el folclor es lo que me ha marcado últimamente y es lo que me va a marcar probablemente hasta el final.

¿Es importante para ti el apego, tu tierra? 
Sí, pero en la medida de que he estado el 98% de mi vida en la misma ciudad, en el mismo país, por lo tanto todos los elementos estéticos, los elementos más esenciales que pueblan mi música, siempre tienen que ver con mi burbuja con mi lugar, mi gente, mis amigos, las costumbres de mi país, pero no siendo chovinista sino que simplemente tomando en consideración; me inspiro con los elementos cotidianos y mis elementos cotidianos por supuesto que son los santiaguinos. Yo vivo inclusive en el mero centro de la ciudad, al lado del río Mapocho, siempre he visto a la misma gente, tengo a los mismos amigos desde hace muchísimo tiempo, a eso me refiero: no es como que no puedo tener distancia de Santiago ni de Chile, vivo acá y al hacer música, sobre todo con los últimos dos discos, he visto con mucha más claridad cual es mi país, cual es mi gente, cuales son mis costumbres, porque esto me influencia y porque hablo de esto: me gusta hablar con conocimiento de causa y yo conozco la realidad de mi gente. Yo pienso que desde la experiencia más íntima nacen los temas más transversales. La realidad de mi país se vive de una manera bastante parecida también en México, en España, en Colombia, son realidades bastante parecidas porque así es Iberoamérica.

¿Cómo fue tu colaboración con Wendy Sulca? 
Algo bastante fluido, bastante natural porque sucedió de la siguiente manera: a mitad del año pasado un amigo estaba grabando una película con ella acá, ella es la protagonista y simplemente me invitó para conocerla, la conocí, nos caímos súper bien y quedamos en hacer algo y así fue. Como en febrero lo grabamos. Ella lo grabó en Perú: mi productor viajó allá para grabarla y salió bastante fluido la verdad.

¿Desde el principio pensaste en ella para la canción “Hambre”?
La hice ya cuando la conocía, no es que le haya hecho una canción especialmente a ella pero esa canción cuando la hice al tiro pensé: acá tiene que cantar la Wendy, este es el tono. Es una canción que tiene que ver mucho con lo peruano también, con la chicha peruana siento yo, sobre todo en la guitarra eléctrica.

“Melipilla” es mi canción favorita de tu nuevo disco, ¿cómo fue el proceso de creación de esta pieza? 
A mí me pasa que en los discos hay familias de canciones, es decir, hay tres o cuatro que nacen de la misma rama, “Melipilla” es una de esas que nace junto a “Marinero”, junto a “Hambre”, junto a “Fiesta Maestra”, esas son como las cuatro. Y si no me equivoco las hice en el mismo momento, inclusive la letra tiene que ver con algo bastante visual como eso que hay en Iberoamérica de tomar ese tipo de palabras de ciudades o pueblos no sé, Sevilla, Barranquilla, Melipilla, para hacer ese dicho, si tú vas a un lugar y te parás por un segundo alguien te va a quitar la silla porque está visionando tu metro cuadrado y de eso se trata: todo mundo entiende ese dicho. Y me gusta eso de ser redundante en las letras, como hablar una idea que esté clara, por ejemplo: “Siempre quiero lo que no tengo”, es algo que se da a entender aquí y en China, entonces Melipilla tiene que ver con esa idea de que tú vas a un lugar, cualquier lugar del mundo, y alguien te va a intentar robar el lugar, pero en el fondo da lo mismo porque siempre va a haber un espacio para ti si es que lo que tú quieres hacer es real y es honesto contigo.

Y en cuanto a la música yo siento que es una rumba andina, algo así, creo que la música española, la música flamenca me ha llamado mucho la atención últimamente y ahí está en una mínima expresión representada en el solito de guitarra que hay, en el rasgueo de la guitarra también, en el charango medio rumbero, medio flamenco.

Los González y sus casas

Principalmente en Puerto Vallarta, pero también en Guadalajara, la familia de políticos González Reséndiz cuentan con departamentos de lujo y casas en las zonas más exclusivas. Este es parte del patrimonio de estos políticos priistas cercanos al gobernador de Jalisco. Reportaje publicado el 10 de junio de 2013 en Reporte Indigo.

De la Marina Vallarta en Puerto Vallarta a Puerta de Hierro en Zapopan, Rafael González Pimienta y sus hijos tienen varias propiedades que no coinciden con sus ingresos como políticos. Rafael González Reséndiz, diputado federal por Jalisco, y su hermano Salvador González Reséndiz, actual administrador del gobierno de Jalisco, tienen varios domicilios en sus registros. Una consulta rápida en su historial pone en evidencia sus múltiples direcciones en Vallarta y Guadalajara.

En Puerto Vallarta muchos eran los rumores sobre la cantidad de propiedades de las que se hizo la familia González Reséndiz durante la gestión pasada. Bienes que sería difícil justificar con sus sueldos como legisladores o alcaldes. Al menos en el caso de su padre, Rafael González Pimienta, tiene a su nombre al menos dos propiedades de lujo.

Una casa en Puerta de Hierro, adquirida en abril de 1997, a un precio que –por las fechas y por lo bajo al tratarse de esa zona- parece preventa: poco más de 779 mil pesos. Una adquisición que no parecería excesiva para un exdiputado federal, y actual diputado local de la Sexagésima Legislatura, si es que no hubiera comprado después un departamento valuado en 9.5 millones de pesos en Icon Vallarta.

En el mismo complejo donde el gobernador de Jalisco Jorge Aristóteles Sandoval Díaz tiene el suyo, valuado en más de 5 millones de pesos.

Por otro lado, a pesar de la corta trayectoria política de Salvador González Reséndiz, exalcalde de Puerto Vallarta, son varias las direcciones que tiene en su haber. Además de la propiedad que se refiere posee en Deck 12, el complejo que alberga al Casino Vallarta y que perteneció al abatido secretario de Turismo Jesús Gallegos Álvarez, su domicilio en varios registros aparece en el Fraccionamiento Marina Vallarta. Con sus 32 años y apenas dos puestos en la función pública –exdirector de Desarrollo Social y alcalde de Puerto Vallarta- Salvador González ya puede presumir contar con al menos dos domicilios diferentes.

También su hermano Rafael Gozález Reséndiz –diputado federal- cuenta con un departamento en Deck 12, el desarrollo de Gallegos Álvarez que fue terminado durante la gestión de su hermano Salvador como alcalde.

Puerta de Hierro 

A pesar de que Rafael González Pimienta aparece registrado con un domicilio en la calle Naranjo en la colonia Emiliano Zapata, por el centro de Puerto Vallarta, también cuenta con una propiedad en Puerta de Hierro, en Zapopan. Según información del Registro Público de la Propiedad de Jalisco, la casa tiene una extensión de 722.11 metros cuadrados y el contrato de compraventa de la propiedad está registrado el 8 de abril de 1997. Por la propiedad el diputado local pagó 779 mil 878 pesos en aquella época.

La casa del funcionario está ubicada en la Calle Sendero de los Eucaliptos, solo a unas cuadras de las de otros priistas, como la diputada federal Claudia Delgadillo González y la de Rocío del Carmen Duarte Contreras, hija del “Tony” Duarte y actual empleada del Ayuntamiento de Guadalajara en el área de estacionamientos.

Con esta casa se cuentan tres domicilios distintos de quien fuera dirigente del PRI Jalisco durante la designación de Jorge Aristóteles Sandoval Díaz como candidato al gobierno de Jalisco.

Icon Vallarta 

Otro domicilio conocido de Rafael González Pimienta es su departamento de lujo en Icon Vallarta, adquirido a finales de 2010 a 9.2 millones de pesos. El pago –según consta en la copia de la escritura en poder de Reporte Indigo- fue realizado en dólares, la suma entregada fue de 743 mil dólares.

El departamento del diputado local está ubicado en el piso 20 de la torre 1 y tiene una superficie de 268.71 metros cuadrados. En el mismo complejo el gobernador de Jalisco tiene otro departamento, pero de 141 metros cuadrados, valuado en 5 millones de pesos, aunque el gobernador dijo que costó 2.8 millones en su declaración patrimonial. En la playa del desarrollo fue celebrada la boda de Salvador González Reséndiz.

Deck 12 

El edificio que alberga Casino Vallarta, una casa de apuestas que cuenta con los mismos permisos del trágico Casino Royale, incendiado en Monterrey, NL, fue terminado durante la administración de Salvador González Reséndiz. En este complejo –con una arquitectura muy similar a la Torre de Hierro, otra construcción de Jesús Gallegos- tienen departamento los hermanos Rafael y Salvador.

La torre está ubicada sobre la avenida Francisco Medina Ascencio, a un lado de un centro comercial, en la Zona Hotelera Norte. Los costos de los departamentos en dicho complejo rondan los 3.5 a 5 millones de pesos, muy similares a los de Icon Vallarta, desarrollo ubicado apenas a unos metros de éste.

Marina Vallarta 

Uno de los domicilios de Salvador González, según el Registro Público de la Propiedad es en el fraccionamiento Marina Vallarta. La propiedad está ubicada en la calle Puerto Iguana, en una de las zonas más exclusivas del puerto.

Además, en otros registros de su hermana Guadalupe González Reséndiz y de su hermano y diputado federal Rafael González Reséndiz, también aparece un domicilio en la calle Isla Iguana en la colonia Marina Vallarta.

Tal parece que la familia González Reséndiz ha logrado incrementar su patrimonio en bienes inmuebles de elevados costos en Vallarta y Guadalajara.

Y en el puerto se les relaciona con empresarios y desarrolladores de mala reputación como “Tony” Duarte y el extinto Jesús Gallegos, quizá la explicación de su enriquecimiento viene de estas relaciones, o de los más de 3 mil millones de deuda que tiene el municipio de Puerto Vallarta.

Vecinos priistas 

La estirpe priista parece gustar de los lujosos fraccionamientos en la Zona Metropolitana de Guadalajara y Puerto Vallarta. En la edición ‘Priistas millonarios y peligrosos’, Reporte Indigo dio cuenta de las ostentosas viviendas de algunos militantes del PRI cercanos al gobernador.

Ahora se sabe que la casa del diputado local Rafael González Pimienta se ubica cerca de otros correligionarios que ostentan cargos públicos locales y federales.Es el caso de la diputada federal, Claudia Delgadillo González, quien vive en un fraccionamiento contiguo al del domicilio de González Pimienta en Puerta de Hierro. Específicamente en el coto Asturias, a escasas cuadras de la directora de estacionamientos de Guadalajara, Rocío del Carmen Duarte Contreras, quien también tiene una lujosa residencia en la calle Vereda de los Gansos número 27.

Claudia Delgadillo es diputada por el Distrito 11 de Guadalajara, en donde se ubica la colonia Independencia, en donde es ampliamente conocida, por lo que contrasta que su domicilio oficial se encuentre en Zapopan.

Por su parte Rocío del Carmen Duarte Contreras es directora de Estacionamientos de Guadalajara desde el 2010, cuando Aristóteles Sandoval Díaz fue nombrado alcalde de Guadalajara. Pese al cambio de administración Duarte Contreras permaneció en el cargo. La directora de Estacionamientos de Guadalajara percibe un sueldo mensual de 28 mil pesos.

Duarte Contreras es hija de José Luis Duarte Reyes, conocido como “Tony” Duarte, a quien se le vincula con mafias de robos de carros y el crimen organizado. Su hijo José Luis Duarte Contreras fue asesinado en 2011 en Marina Vallarta, en Puerto Vallarta. En ese mismo puerto Rafael González Pimienta tiene un departamento en la torre Icon Vallarta,  en donde el gobernador de Jalisco también tiene su refugio de descanso.

El mandatario jalisciense tiene un departamento de 141.56 metros cuadrados, que según la declaración patrimonial que dio a conocer en campaña costó 2.8 millones de pesos, aunque el costo real es de alrededor de 5 millones de pesos.

González-Salinas: socios de altos vuelos

Tanto familiares del exgobernador panista de Jalisco, Emilio González Márquez, como Juan Cristóbal Salinas Occelli, hijo del expresidente Carlos Salinas, vislumbraron un negocio en un pequeño aeropuerto en Lagos de Moreno, Jalisco. Una comunidad que es vista como un nuevo polo de desarrollo en el estado. Reportaje publicado el 17 de febrero de 2014 en Reporte Indigo

En un pequeño y descuidado aeropuerto en Lagos de Moreno, Jalisco, cuidado por militares, del que despegan avionetas privadas de empresarios de la zona centro occidente del país, convergen grandes intereses de políticos jaliscienses, tanto priistas como panistas.

Se trata de un negocio en el que el mayor perdedor es el Ayuntamiento, pues es una sociedad “paramunicipal” desfavorable, donde el municipio (y socio mayoritario) solo recibe el 12 por ciento de las ganancias.

En el Aeródromo Francisco Primo de Verdad y Ramos, como en todo el municipio jalisciense, descansa el símbolo más recordado por los mexicanos del viejo salinismo de los 90: el logo de Solidaridad, que también se ve todavía en algunos monumentos en las carreteras que conducen a Lagos.

“En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari Lagos creció mucho: la autopista León-Aguascalientes que pasa por Lagos y también en la autopista a Guadalajara se crearon en ese entonces las principales avenidas de la ciudad, también el complejo de la feria. El aeropuerto se creó en ese entonces”, señaló a Reporte Indigo el alcalde priista de Lagos de Moreno, Hugo René Ruiz Esparza.

“Hoy estamos reviviendo una época similar, el tema del desarrollo industrial que se está comenzando a gestar en Lagos de Moreno es importante”.

El exgobernador, González Márquez, es originario de ese municipio, en donde  ya se puso la primera piedra de lo que promete ser uno de los parques industriales más grandes del país.

El pasado 19 de diciembre el actual gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, puso la primera piedra de lo que será el Parque Industrial Colinas de Lagos, uno de los compromisos de campaña del presidente Enrique Peña Nieto, como lo señaló en la inauguración Sandoval Díaz.

Con dicho proyecto se plantea la creación de 20 mil empleos, en una ciudad de poco más de 150 mil habitantes (Cifra de 2010 del INEGI).

“Lagos va ser el nuevo polo de desarrollo económico del estado y definitivamente lo va a hacer con mucho éxito, porque el gobernador, el secretario de Desarrollo Económico, la Secretaría de Economía Federal, hicieron este trabajo con gente especializada en el tema, gente de éxito, gente que tiene una larga trayectoria, una reputación impecable, gente seria y formal.

“Algo así deberíamos buscar para el otro tema que hablamos que es el del aeropuerto, donde no puedo decir lo mismo, no puedo decir lo mismo de la empresa con que el anterior ayuntamiento se asoció”, indicó el alcalde Ruiz Esparza.

Priistas y panistas asociados

La empresa Promotora de Inversión, Promotora Aeroportuaria Lagos de Moreno, fue creada por el Ayuntamiento en sociedad con Desarrolladora Aeroportuaria de Los Altos, S.A. de C.V.

La sociedad en poco beneficia a las arcas del Ayuntamiento del municipio jalisciense, pero podría generar grandes ganancias a sus promotores, entre los que se encuentran familiares y colaboradores del exgobernador Emilio González Márquez.

También se menciona –de parte de los gestores ligados a la pasada administración–el nombre de Juan Cristóbal Salinas Ocelli, hijo del expresidente Carlos Salinas de Gortari, como parte del nuevo proyecto que pretende transformar el pequeño aeródromo en el aeropuerto de carga más grande del país.

La madre de Juan Cristóbal, primera dama durante el sexenio de Carlos Salinas, Yolanda Cecilia Occelli González, fue galardonada por el Ayuntamiento con la presea Hernando de Martell en marzo de 2010, “por su valiosa intervención como primera dama de México en el periodo 1988-1994, que hizo posible gran parte de la infraestructura de la cual gozamos todos los laguenses”.

En su discurso Cecilia Occelli hizo referencia a su abuelo, originario de Lagos. A la ceremonia la acompañó Juan Cristóbal Salinas, quien aparece entre los invitados que destacan el acta del evento que tiene en su página de Internet el municipio.

El Aeródromo Francisco Primo de Verdad y Ramos tiene permiso para operar como aeropuerto, y actualmente es administrado por el Ayuntamiento de Lagos de Moreno, aunque el grupo de empresarios que firmaron el convenio no han mostrado seriedad, a dicho del alcalde.

Entre los actuales promotores también se encuentran exfuncionarios del Ayuntamiento de Lagos que hicieron el desfavorable arreglo, así como priistas que actualmente laboran en otras administraciones municipales de Jalisco.

A estos se suman cercanos colaboradores del exgobernador, Emilio González, como su sobrina, María del Pilar Mena González y su sobrino político y esposo de Mena González, Jorge Antonio Mendoza. Ambos trabajaron en el Gobierno de Jalisco durante la administración del panista.

Carlos Díaz Ibarra, cuñado de Emilio González, casado con la hermana del exmandatario, Gabriela González Márquez, es otro de los socios en la empresa.

También está Jorge Tamayo Mora, presunto operador financiero del exgobernador de Jalisco.

Sociedad exprés

La empresa promotora del aeropuerto acababa de ser constituida pocos días antes de que se firmara el convenio con el municipio de Lagos. En el acta constitutiva figuran funcionarios priistas como Juan Gabriel Gutiérrez Orozco, actual secretario del Ayuntamiento de Zapotlanejo, representante suplente del partido cuando José Luis Monterde Ramírez era el propietario ante el IFE. Actualmente son socios en un despacho de abogados.

Monterde Ramírez está casado con Luz del Carmen García Gómez, secretaria del Ayuntamiento de Lagos de Moreno en el periodo en que se dio la transacción del aeródromo (2010-2012). García Gómez incluso aparece en la votación del cabildo certificando las actas para conformar la sociedad, en septiembre de 2012.

Aunque en las actas constitutivas no aparece el hijo del exmandatario como socio, fuentes cercanas al proyecto aseguran que los promotores ligados a la pasada administración del Ayuntamiento de Lagos, utilizan el nombre de Juan Cristóbal Salinas Occelli como parte del mismo.

Dichos promotores tenían una relación cercana con Carlos Salinas y su exesposa, Cecilia Occelli. En diversas fotografías en redes sociales aparecen con Carlos, Juan Cristóbal y Cecilia, al menos en el caso de la exsecretaria del Ayuntamiento, Luz del Carmen García Gómez.

“Nosotros entramos, el primero de octubre de 2012, cinco días después de que el hecho (la sociedad) se hubiera consumado por el anterior ayuntamiento. Nosotros no quisimos detenerlo (…) por que sí huele extraño ¿no?, que lo hagan cinco días antes de que termine un gobierno, y luego la escritura consecutiva misma de la SAPI (Sociedad Anónima Promotora de Inversión) manejaba unas cuestiones un poco no convenientes para el Ayuntamiento.

“Se asocian con esta otra empresa (Desarrolladora Aeroportuaria de Los Altos), sin antecedentes la empresa, debo decirlo, porque esta otra empresa apenas acababa de ser constituida el 19 de mayo de 2011, y se asocian el 25 de septiembre del 2012, cinco días antes de que saliera el anterior gobierno”, indicó Hugo René Ruiz Esparza, alcalde de Lagos de Moreno.

Ruiz Esparza criticó la decisión de la administración de su antecesor, José Brizuela López, que en aquellas fechas solicitó licencia para ser candidato a diputado por el PRI.

El alcalde interino, Marco Antonio González Ortiz, fue quien firmó los documentos donde se cede, de forma poco beneficiosa para el Ayuntamiento, un predio que el actual presidente municipal califica como “elefante blanco”.

“Es un elefante blanco para el Ayuntamiento, sí lo es, porque pues ¿qué ayuntamiento tiene el dinero para estar solventando los gastos de un aeródromo? Es realmente caro y sobre todo que no te da nada a cambio.

“Los laguenses ahora sí que ya hemos sido muy desconfiados de los temas alrededor del aeropuerto, porque estamos hablando que desde 2004 ha habido intentos de venderlo o de hacer algún proyecto”, indicó el presidente municipal.

Funcionarios revendedores

Para el munícipe es muy claro que los actuales inversionistas de Desarrolladora Aeroportuaria de Los Altos, S.A. de C.V., no han cumplido su parte del contrato en el que el municipio recibe solo el 12 por ciento de las ganancias, a pesar de ser el socio mayoritario.

“Los (intentos) que se dieron en esos dos trienios que mencioné, pues la verdad es que fueron puros especuladores, puros brokers (agente o corredor), puros intermediarios que parece que lo que nada más buscaban hacer era conseguir un contrato de venta, nada más pagar el anticipo y luego revenderlo a alguien más, pero como nunca encontraron a alguien más, pues se frustraron todas esas ventas.

“Después llegó el anterior gobierno del 2010 al 2012, encabezado por José Brizuela López, y él trata de cambiar ese tema de que sea venta y él crea una Sociedad Anónima Promotora de Inversión y se asocia con otra sociedad privada”, señaló Ruiz.

Otra parte que motiva las sospechas del alcalde sobre la poca seriedad de los inversionistas, son las cláusulas que la administración pasada aceptó, claramente desfavorables para el Ayuntamiento de Lagos.

“Y hay ciertas cuestiones dentro de esa sociedad que constituyeron, esa Sociedad Anónima Promotora de Inversión que constituyó el anterior alcalde, cinco días antes de salir, que no eran muy favorables para el ayuntamiento: pactaron un reparto de utilidades del 12 por ciento para el ayuntamiento y el resto para Desarrolladora Aeroportuaria de Los Altos, cuyo representante legal es José Guillermo Pérez González, y la verdad pues no entiendo en base a qué pactaron eso.

“Y la manera en que se hace, con cláusulas que realmente no tienen ningún sentido: los consejeros miembros de este consejo de administración de esta sociedad anónima, los que nombra el ayuntamiento no pueden ser removidos, no pueden ser removidos por tu servidor, si no tengo también la autorización de la contra parte privada”, apuntó el alcalde.

“Es una cosa que realmente en tema jurídico, en régimen de paraestatales, en este caso paramunicipales, pues es inconcebible porque cuando es una sociedad de participación municipal mayoritaria, como lo es, se supone, ésta que se formó, los consejeros pueden ser nombrados y removidos por el accionista mayoritario, en este caso el Ayuntamiento, en cualquier momento”.

El edil de Lagos de Moreno cree que justamente esta limitante se realizó con la finalidad de que dichos consejeros obedecieran a intereses de la empresa, por lo que añade a la lista de quejas que tiene señaladas con los representantes de Desarrolladora Aeroportuaria de Los Altos.

Aeropuerto de carga

Construido durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), el Aeródromo Francisco Primo de Verdad y Ramos se ha visto como negocio desde que cerró sus operaciones comerciales en los 90, debido a la quiebra de la aerolínea Taesa, que era la que hacía uso de la central.

En junio de 2013 el delegado en Jalisco de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT), Bernardo Gutiérrez, señaló en entrevista con el periódico El Economista: “Hoy es un aeropuerto municipal, está concesionado al municipio, pero está abandonado. Estamos revisando la parte jurídica porque hay la intención de un grupo de inversionistas de que pudieran utilizarlo como aeropuerto carguero”.

Pero el alcalde indicó que a 15 meses de su administración no ve claras las intenciones de los inversionistas, entre los que se encuentran, según consta en el acta constitutiva de la empresa, funcionarios y exfuncionarios panistas ligados tanto al exgobernador de Jalisco, como al expresidente de México.

“En esta sociedad anónima promotora de inversión se suponía que junto con la privada el ayuntamiento iban a hacer un proyecto ahí de puerto de carga aérea, sobre todo el privado, el ayuntamiento tiene la propiedad del inmueble y es lo que está aportando para esta sociedad (…) los privados iban a meter una inyección de capital muy fuerte para hacer un  aeropuerto de carga aérea.

“Los privados realmente no han hecho nada al respecto y estamos hoy ya tras 15 meses, pues seriamente planteando, dándonos cuenta pues la verdad no es un proyecto serio, no es un proyecto que deba estar un ayuntamiento atado con estos señores y tal vez pues ahora sí que rescindir esos contratos, esa Sociedad Anónima Promotora de Inversión que creó el anterior gobierno y buscar realmente inversionistas serios”, apuntó el alcalde.

Las expectativas que tiene el alcalde sobre la central de carga aérea –que podría ser rentada a una empresa de paquetería, por ejemplo– son bajas, pues según su experiencia e investigación personal en el tema, estos negocios no prosperan.

“Está ya el trámite, ya se hizo la solicitud y ya ha habido aquí revisiones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, de la Dirección General de Aeronáutica Civil. Igual como está, igual como ha estado funcionando, para aviación privada, pero eso ya te deja un espacio abierto si quieres hacerlo de carga, cualquier cuestión”, explicó el alcalde sobre el permiso que está en proceso de renovación.

Pero el único que ha cumplido en el convenio es el Ayuntamiento, pues el aeropuerto ahí está, con su permiso, operando.

A la fecha siguen sin llegar los inversionistas de grandes capitales, solo suenan entre los promotores los apellidos con influencias, y el referido contrato exprés que el actual alcalde pretende modificar porque daña el patrimonio municipal.

Promotores priistas 

> José Luis Monterde
Representante propietario del PRI ante el IFE, secretario de elecciones del PRI Jalisco (2009). Formó parte del Comité Directivo del PRI de Lagos de Moreno. Casado con Luz del Carmen García.

> Luz del Carmen García Gómez
Exsecretaria general del Ayuntamiento en 2012, durante la conformación de la sociedad paramunicipal que avaló en aquel entonces. Casada con José Luis Monterde.

Socios y familiares panistas 

> Juan Gabriel Gutiérrez Orozco
Representante suplente ante el IFE del PRI cuando  José Luis Monterde era representante propietario. Actualmente es secretario general del Ayuntamiento de Zapotlanejo, gobernado por el PRI.

> Jaime Tamayo Mora
Presunto operador financiero del exgobernador de Jalisco, Emilio González Márquez.

> María del Pilar Mena González
Sobrina del exgobernador de Jalisco, Emilio González.

> José Antonio Mendoza Azpeitia
Esposo de María del  Pilar Mena González, por lo tanto sobrino político de Emilio González, y director de Administración, Contabilidad y Financiamiento en la Secretaría de Finanzas durante la administración del panista.

> Fernando Augusto Mendoza Azpeitia
Hermano de José Antonio Mendoza Azpeitia y exempleado del Departamento de Servicios Generales durante administración de González Márquez.

> Leticia Mendoza Azpeitia
Hermana de José Antonio Mendoza Azpeitia.

> César Omar Villalobos Herrera
Director de Control de la Edificación y la Urbanización en Ayuntamiento de Guadalajara en 2009, durante administración de Alfonso Petersen Farah, alcalde panista.

> Carlos Díaz Ibarra
Cuñado de Emilio González, exgobernador de Jalisco.

> Luis Miguel Gutiérrez Orozco
Empleado del Ayuntamiento de Puerto Vallarta, cuota de Emilio González.

Otros  socios
> Javier Desiderio Ochoa Salazar
> Daniel Segura Urbano
> José Guillermo Pérez González
> Luis Arturo Ortiz de la Brena
> Martín Carlos Chávez Frías

¿Qué es una Sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI)?

“Es una persona moral formada por dos o más personas físicas o morales, con la finalidad de realizar una actividad comercial que permite a sus accionistas tener derechos corporativos y económicos. Se caracteriza por ser un paso previo para cotizar en la bolsa de valores.

“Este tipo de sociedad toma como base los principios de la Sociedad Anónima común y los desarrolla de forma especializada, haciéndolos más versátiles y dinámicos, ya que tiende a promover mejores prácticas de gobierno corporativo, protección de minorías, la revelación de la información al interior de la sociedad, entre otros”*.

*Información tomada del sitio de oficial de la Secretaría de Economía:www.tuempresa.gob.mx

El ‘delito’ de grabar

Aunque ningún reglamento, código o ley prohíbe la grabación de elementos policíacos en servicio, hay al menos tres casos documentados en que uniformados de la Policía de Guadalajara detuvieron a ciudadanos por grabarlos. Reportaje publicado el 17 de octubre de 2013 en Reporte Indigo

webgdl_345Ilustración: Adrián Nandayapa.

“Trépame a éste también. -Yo estoy aquí en la banqueta, maestro. -¡Súbete, súbete, tú también!, ¡vente!, -¿qué estoy haciendo, señor?, -estás entorpeciendo labores policiales, -no estoy metiéndome con nadie, señor, -sí, sí te estás metiendo”. A muchos de los elementos de la Policía de Guadalajara no les gustan las cámaras, como se puede ver en diversos videos que varios usuarios han subido a la red denunciando abusos. La conversación citada líneas arriba, es la que sostuvo Miguel Ruiz Vargas con el elemento que lo detuvo por grabar una detención que el agraviado juzgó arbitraria.

“El hecho de sentirse la autoridad va más arriba de sentirse servidores públicos, y como claro, había alguien que los podía evidenciar de su maltrato o de su mala prestación de servicios, pues en ese momento te conviertes en una ofensa para ellos”, señaló Ruiz Vargas en entrevista con Reporte Indigo.

Algunos elementos de la policía tapatía agreden a los ciudadanos que les toman fotos o los graban con algún dispositivo. Y si el momento que captó el espectador es un abuso, subes a la patrulla con todo y cámara o celular.

En el caso de Juan Iyves Palomar, estudiante del ITESO detenido el pasado 25 de septiembre durante la manifestación de los ambulantes de artesanías indígenas, ni siquiera pudo conservar el video y las imágenes de su detención, pues los oficiales lo obligaron a borrarlas durante su traslado.

“A mi parecer creo que fue un acto de prepotencia, arbitrariedad y podría decirse que también de autoritarismo de la Policía de Guadalajara, porque además de reprimir una manifestación -que tiene todo el derecho de ser y existir- están cancelando otros derechos humanos que son la libertad de expresión, el derecho a la información, de poder grabar libremente lo que sucede en tu ciudad en la vía pública”, indicó Palomar.

En el caso de Miguel Ruiz, los cargos que se le imputaron fueron “impedir, dificultar o entorpecer la correcta prestación de los servicios municipales”, aunque en el video de su detención se observa que jamás intervino en el arresto.

El otro caso documentado es el de Pavel Ocampo Núñez, uno de los detenidos en la protesta del primero de diciembre del 2012, en las inmediaciones de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Ocampo Núñez, al igual que Ruiz Vargas, fue imputado con cargos falsos como “robo calificado”, que en la grabación de su detención se muestra que nunca tuvieron lugar.

En la grabación de Ocampo Núñez se ve cómo camina del hotel Camino Real a la Expo Guadalajara cruzando avenida Mariano Otero, en el trayecto graba detenciones y se acerca a un grupo de policías que amagan a un detenido; una vez que se acerca al grupo se escuchan gritos, la imagen se pierde y termina el video.

Documentar no es delito 

Organizaciones internacionales en pro de la libertad de expresión, como Article 19, han iniciado campañas para concienciar sobre la necesidad de grabar en las manifestaciones los abusos policíacos.

Hace unos meses #RompeElMiedo se presentó como una campaña de la organización en redes sociales para defender el derecho a la información de los ciudadanos durante los procesos en que son detenidos en manifestaciones y marchas.

Apenas en julio de este año, el director del documental Presunto Culpable, Roberto Hernández, fue detenido por “estar interrumpiendo las labores de un oficial” al grabar una detención que juzgó arbitraria en La Alameda, en la Ciudad de México.

Y es que en ningún reglamento de policía, código penal de un estado o ley del país se establece que un ciudadano tiene prohibido grabar a un servidor público realizando sus labores.

“Realmente tampoco aquí en México está prohibido filmar, en la vía pública o a un servidor público y como no está prohibido está permitido, entonces, pues hay que hacerlo”, indicó Miguel Ruiz.

De modo que cuando un oficial detiene a un ciudadano por grabarlo, está incurriendo en un abuso de autoridad, pues no hay motivo para una detención. El hecho de que la Policía de Guadalajara haya actuado del mismo modo en tres distintos casos, aislados uno del otro, habla de una política que ejercen los agentes de dicha corporación.

Juan Yves Palomar refiere que en su caso ni siquiera se levantaron cargos en su contra por estar vinculado al conflicto de los ambulantes, “yo salí libre sin que se me presentara ante un juez como marca la Constitución.

“Estoy preparando y visualizando por dónde puedo hacer que mi caso ejerza la mayor presión posible para que este tipo de situaciones, en la medida de lo posible, ya no se repitan más en nuestra ciudad y en el país. Tristemente es algo que no sucede nada más en Guadalajara, ha sucedido en el Distrito Federal y en otros lugares del país, y es una situación que se tiene que combatir y denunciar”.

Los testimonios 

Para Miguel Ruiz, profesionista con un estudio de grabación, el ciudadano está a expensas por completo del criterio del policía en las detenciones:

“Simplemente se sobreentiende que la voz del policía o lo que diga el policía es la verdad absoluta, y partiendo de esa premisa es que se convierte en algo mucho muy delicado porque en relación de qué tan honesto sea el policía o de qué tan ensañado esté contigo, qué tan bien o mal le hayas caído, él puede decir lo que sea”.

Por otro lado, relata como su intervención en el caso por el que terminó en los separos, se dio al contemplar un abuso y una actuación irregular de los elementos de la policía tapatía: “Yo y mi sobrino fuimos testigos de una detención un tanto violenta, arbitraria o descompensada, ya que había alrededor de ocho patrullas y dos motocicletas deteniendo a un individuo que ya se había confirmado que no traía armas y que básicamente ya lo tenían sometido y esposado, pero lo estaban violentando a su estilo: ya esposado lo empujaban y le pisaban los pies para que no se pudiera mover y se lastimara las muñecas con las esposas, en ese momento yo empecé a grabar.

“Yo lo que hice fue solidarizarme con el individuo este y también casi al momento llegaron su mamá y su hermano. Y (los policías) se iban a llevar su camioneta también, se me hizo un poco raro porque más que policías parecían una estampida de ladrones, porque era así como que ‘ya vámonos, ya vámonos’, así como que ‘fuga’, y un policía se subió a la camioneta para llevársela, y eso me sonó a robo.

“A los pocos… yo creo que dos minutos, otro policía que no sé quién habrá sido dijo: ‘a ese también súbanlo’ o ‘trépenlo’, no recuerdo, y ahí fue cuando un policía también me agarra y creo que es como lo que sucede en el videito este famoso.

“Lo que sucede cuando ya estás arriba de una patrulla no es como en las películas, no es como que te leen tus derechos, o como que tú tienes derecho a estar en silencio, no, te suben a una patrulla, le dan lo más rápido que pueden con esperanzas de que te lastimes más y llegas a la policía municipal y te meten a unas jaulitas como perreras de tres por tres o dos por dos y ahí te mantienes”.

Por otro lado, Juan Yves Palomar, estudiante de Ciencia Política y Gestión Pública del ITESO, cree que la falta de capacitación en derechos humanos de los oficiales les da poco criterio cuando tienen que aplicar la ley con esta discrecionalidad.

“Me encontraba aquí grabando cómo los policías desalojaban la manifestación de los artesanos, en esta esquina (Hidalgo y 16 de Septiembre) y a la hora de que yo trato de grabar un policía primero llega y me trata de cubrir, me trata de bajar el celular por la fuerza empujando, con gritos, de ninguna manera una forma amable, acto seguido empiezan a llegar más policías y me empiezan a decir que no puedo estar aquí ejerciendo un derecho, que es el derecho de grabar, que me tenía que retirar, y que si no, entonces me van a detener; proceden entonces: me agarran, me levantan de mi bicicleta y me detienen por la fuerza.

“A la hora que ya me dicen que me van a detener me sujetan por la llanta de enfrente de mi bicicleta, por la llanta de atrás, me sujetan también por la muñeca y me dicen palabras altisonantes que no recuerdo muy bien, pero a la hora de que me están subiendo ala camioneta me pegan, serán unos dos o tres golpes en las costillas, y el policía a la hora de que me traslada, que solo era uno en la patrulla que yo iba, se va todo el tiempo encima de mi cabeza, sentado encima de mí”.